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  • 6 maneras naturales de mejorar la memoria

    6 maneras naturales de mejorar la memoria

    Existen remedios caseros ayudan a mantenerla más disponible y lúcida. Tome nota.

    ¿Juventud divino tesoro? No, ¡memoria divino tesoro! La damos por sentada, pero esa facultad, cuando flaquea, nos irrita o nos angustia. No obstante, existe una serie de acciones prácticas y accesibles para fortalecerla, como lo que es: un músculo de la mente.

    1. Ayude al cerebro con almendras

    Un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts y de la Universidad de Tel Aviv, reveló la criticidad del magnesio para aumentar la memoria y prevenir su deterioro. En el estudio, a dos grupos de ratas de edad avanzada se les suministraron dietas idénticas, pero a un grupo se le agregó un suplemento de magnesio. Después de evaluar a ambos, los investigadores se dieron cuenta de que el suplemento mejoraba en las ratas la memoria de corto plazo y de largo plazo, e incluso aumentaba su capacidad de aprendizaje. Los científicos comprobaron que el número de sinapsis (terminaciones nerviosas del cerebro que transportan los recuerdos en forma de impulsos eléctricos) realmente aumentó en el cerebro de las ratas alimentadas con magnesio. Pero ¡atención! Los suplementos de magnesio disponibles no funcionan igual que los usados en el estudio. Por ahora, el consejo para quienes necesitan ayuda para la memoria es que se procuren el magnesio comiendo alimentos como almendras, castañas de Cajú y frutas disecadas. Las verduras de hoja verde y el brócoli también son excelentes fuentes del mineral.

    2. El café su mejor aliado

    Si toma bebidas cafeinadas, obtendrá un aumento a corto plazo en su capacidad de concentración. También puede haber beneficios a largo plazo, especialmente en los adultos mayores. En la Facultad de Medicina de Lisboa, llegaron a la conclusión de que las personas de tercera edad que tomaban tres o cuatro tazas de café por día tenían menos probabilidades de experimentar pérdida de memoria que quienes consumían una sola taza o menos. En un estudio hecho en Francia, un grupo de mujeres de más de 80 años que bebían tres tazas de café o más por día tuvieron 70 % menos probabilidades de tener un deterioro en la memoria que las que tomaban una taza o menos. Atención. Si no toma café comience de a poco para evitar una gastritis.

    3. Pruebe con la aromaterapia

    Compre una botellita de aceite esencial de romero 100 %, en una dietética o tienda naturista. Las pruebas hechas sobre las ondas cerebrales muestran que inhalar el aroma de romero aumenta la producción de ondas beta en el cerebro, que indican un estado de alerta elevado. Para obtener los beneficios de estas mejoras en la memoria, frote unas pocas gotas del aceite en el pelo, las muñecas, en la ropa o en un pañuelo (en cualquier lugar donde puedas aspirar el aroma). También puede verter unas gotas en un difusor y dejar que perfume el ambiente.

    4. Haga juegos de ingenio

    El cerebro necesita “ejercicio” para mantenerse en forma. Su manera de entrenar son los juegos mentales que mejoran el rendimiento cognitivo por medio de la potenciación de la memoria, la resolución de problemas y el razonamiento lógico. Estas mejoras ayudan a mantener la mente aguda y estimulada.

    5. Agregue salvia a las comidas

    Un par de estudios indican que los efectos antiinflamatorios de la salvia pueden promover la memoria durante varias horas después de ingerir un extracto de esta hierba. Aunque esos suplementos no están disponibles comercialmente, sería posible replicar estos resultados agregando liberalmente salvia a diversos platos. Por ejemplo, puede asar un pavo o un pollo con un relleno sazonado con salvia; o preparar un té con una cucharadita de la hierba, seca. Utilice la salvia en aliños para ensaladas y en platos a base de arroz, o úsela en abundancia para cubrir carne de cerdo, de aves o de pescado antes de cocinarlas.

    6. Coma una ensalada de atún o salmón

    También puede disfrutar de unas sardinas con tostadas. Las mismas razones que hacen que los pescados de agua fría (como el salmón, las sardinas, el atún y los arenques) sean tan buenos para el corazón, también los hacen buenos para el cerebro. Los aceites omega-3 del pescado ayudan a “aligerar” la sangre y evitan que se tapen las arterias; eso puede mantener el cerebro saludable y se supone que ayudará a conservar una memoria aguda.

    Los pasos de la memorización

    Más allá de lo anterior, existen técnicas muy concretas, aplicadas en especial por profesionales que necesitan disponer del óptimo de su memoria. Aquí, seis de ellas.

    1. Interés y motivación. Se recuerda mejor lo que se desea aprender. El consejo es válido para todos: fijarse un objetivo o tener un proyecto, incluso de poca importancia (acordarse de historias divertidas para hacer reír a sus amigos, memorizar citas para sorprender en sociedad), es el mejor estímulo.

    2. Atención. Es la condición previa para memorizar: sin la atención no se advierten correctamente las informaciones. El descanso, un entorno propicio (calma, iluminación), una buena recepción sensitiva (calidad de vista y oído), y la ausencia de estrés son esenciales para captar correctamente las informaciones que deben aprenderse.

    3. Elaboración de imágenes mentales. Si crea imágenes mentales, tome conciencia de lo que sus sentidos le transmiten: la información se visualiza y transcribe en forma de palabras. Esta apropiación mental de las percepciones es la primera etapa del proceso de memorización.

    4. Organización de las informaciones. Ordenar, establecer un significado, jerarquizar informaciones ayuda a consolidar los conocimientos y a integrarlos correctamente en el depósito de la memoria a largo plazo.

    5. Repetición. Para memorizar bien, es necesario hacer el esfuerzo de repetir, e incluso, de aprender de memoria. Y al reactivar las informaciones con regularidad —por ejemplo, revisándolas—, se tendrán más oportunidades de afirmarlas en la memoria a largo plazo.

    6. Transmisión de informaciones. Transformar y formular hechos o conocimientos con tus propias palabras para contarlos, escribirlos, explicarlos o resumirlos es una manera muy eficaz y activa de consolidar los recuerdos.

    Como se ve. Se puede empezar de a poco, buscando el camino más efectivo para cada uno.