Categoría: Mente y vida

Mente, cerebro, salud, afectos, capacidad cognitiva, vida social, aprendizaje, estrés, longevidad y hasta la dieta misma no son elementos separados como solemos creer. Tienen conexiones, en ocasiones sutiles, a veces directas. En esta sección ponemos a su disposición una serie de notas con lo último que las ciencias médicas, la psicología y los expertos de estas áreas ofrecen sobre esta conexión fascinante.

  • Las personas creativas disfrutan del tiempo libre más que otras

    Las personas creativas disfrutan del tiempo libre más que otras

    Rutinas totalmente estructuradas y la adicción creciente a los dispositivos digitales dificultan el disfrute de estar solos, que no es sinónimo de aburrimiento.

    Niranjana Rajalakshmi, University of Arizona

    Es más probable que las personas creativas aprovechen al máximo su tiempo de inactividad durante un día típico al explorar su mente. Es lo que descubrió un estudio de la Universidad de Arizona (Estados Unidos).


    El trabajo encontró que las personas creativas son más propensas a usar fructíferamente el tiempo de inactividad al dejar que una idea conduzca a otra. Así, los participantes del estudio que eran más creativos se sentían menos aburridos cuando se sentaban solos en una habitación. Un dato que confirma esta apreciación fue que, durante la pandemia de COVID-19, una época en la que el mundo experimentó períodos inusualmente prolongados de tiempo desestructurado, las personas creativas estaban menos aburridas y más comprometidas con sus pensamientos.

    Tiempos no estructurados

    “Estoy particularmente interesado en la creatividad porque queríamos saber qué sucede en la mente de las personas creativas, especialmente en situaciones en las que nada limita sus pensamientos”, dice el autor principal del estudio, Quentin Raffaeli, estudiante graduado en el Departamento de Psicología de UArizona.


    En psicología y neurociencia, la mayoría de los estudios sobre los pensamientos humanos incitan a los participantes a pensar de cierta manera o les piden que informen sobre los pensamientos que experimentaron, pero se sabe menos sobre cómo surgen los pensamientos de forma natural y se desarrollan con el tiempo en contextos espontáneos, señala Jessica Andrews. Hanna, profesora asociada en el Departamento de Psicología.

    “Aquí es donde entra nuestro estudio”, dice Andrews-Hanna.
    La historia está llena de anécdotas de científicos, artistas y filósofos famosos que disfrutaron estar solos con sus pensamientos, y esas personas a menudo generaron algunas de sus mejores ideas durante el tiempo libre, recuerda la investigadora.
    Escasez

    “En la sociedad ajetreada y conectada digitalmente de hoy, el tiempo para estar a solas con los propios pensamientos sin distracciones puede convertirse en un bien escaso”, agrega.

    Los investigadores dividieron el estudio en dos partes. Para el primer experimento, pidieron a cada participante que se sentara solo en una habitación durante 10 minutos sin acceso a dispositivos digitales. En ausencia de un aviso en particular, se pidió a los participantes que expresaran sus pensamientos en voz alta en tiempo real. Luego se transcribieron y analizaron los archivos grabados de 81 participantes.


    Los investigadores evaluaron la creatividad de los participantes a través de una “prueba de pensamiento divergente”, una prueba verbal de laboratorio que mide la capacidad de una persona para “pensar fuera de la caja” (o sea, fuera de prejuicios o ideas preestablecidas). Los participantes que se desempeñaron bien en la prueba de pensamiento divergente tenían pensamientos que fluían libremente y estaban asociados entre sí, a menudo indicados con frases como “esto me recuerda a” o “hablando de eso”.

    “Mientras que muchos participantes tenían una tendencia a saltar entre pensamientos aparentemente no relacionados, los individuos creativos mostraron signos de pensar de forma más asociativa”, dijo Raffaeli.

    El primer experimento también encontró que las personas creativas estaban más involucradas en sus pensamientos cuando se las dejaba solas sin distracciones, como el teléfono celular e Internet.

    “Las personas creativas se calificaron a sí mismas como menos aburridas, incluso durante esos 10 minutos. También hablaron más palabras en general, lo que indicó que era más probable que sus pensamientos se movieran libremente”, dice Andrews-Hanna.

    Enemigo: demasiado trabajo

    Para complementar sus hallazgos iniciales, los investigadores ampliaron su estudio en el contexto de un período de tiempo mucho más largo, la pandemia de COVID-19, cuando muchas personas estaban solas con sus pensamientos con más frecuencia.

    En el segundo experimento, más de 2.600 adultos respondieron preguntas a través de una aplicación para teléfonos inteligentes llamada Mind Window, desarrollada por Andrews-Hanna y su estudiante graduado Eric Andrews. Los participantes que se autoidentificaron como creativos informaron que se aburrieron menos durante la pandemia.

    “A medida que nos sobrecargamos de trabajo, tenemos más horarios y nos hacemos adictos a nuestros dispositivos digitales, creo que debemos hacer un mejor trabajo en nuestros hogares, nuestros lugares de trabajo y nuestras escuelas para cultivar tiempo para simplemente relajarnos con nuestros pensamientos”, dice Andrews-Hanna.

    Los investigadores continúan con esta línea de trabajo utilizando su aplicación Mind Window. Animan a las personas a descargar y usar la aplicación para ayudar a los científicos a comprender cómo piensan las personas de todo el mundo en su vida cotidiana.

    “Comprender por qué diferentes personas piensan de la forma en que lo hacen puede conducir a intervenciones prometedoras para mejorar la salud y el bienestar”, concluye la investigadora

  • ¿Salud mental? Un paso, otro paso, otro…

    ¿Salud mental? Un paso, otro paso, otro…

    El uso de las piernas resulta clave para la generación de neuronas nuevas y sanas. Y, por ende, adaptarse al estrés y flexibilizar el cerebro.

    Rodrigo Lara Serrano, Ingenio

    ¿Se ha preguntado alguna vez por qué nunca vemos (ni en la realidad, ni en las leyendas, ni en la literatura, ni en el cine, ni en las series) historias de pastores de ovejas locos?

    La Dra Raffaella Adami de la Università degli Studi di Milano, Italia, encontró una pista. Y tan grande, que podría poner, nunca mejor dicho, patas para arriba mucho de lo que se sabe de la salud cerebral. ¿Cómo? Una investigación liderada por ella reveló que el uso de las piernas, particularmente en el ejercicio de soportar peso, envía señales al cerebro que son vitales para la producción de células neuronales sanas, esenciales para el cerebro y el sistema nervioso.

    Por el contrario, reducir el ejercicio hace que sea difícil para el cuerpo producir nuevas células nerviosas, algunos de los elementos básicos que nos permiten manejar el estrés y adaptarnos a los desafíos constantes en nuestras vidas.

    Enfermos y astronautas

    Esta investigación pionera muestra que la salud neurológica depende tanto de las señales enviadas por los músculos grandes de las piernas del cuerpo al cerebro como de las directivas que van desde el cerebro hacia los músculos. Publicado en Frontiers in Neuroscience, el estudio entrega a los médicos elementos nuevos para entender por qué los pacientes con enfermedad de las neuronas motoras, esclerosis múltiple, atrofia muscular espinal y otras enfermedades neurológicas, a menudo declinan rápidamente cuando su movimiento se vuelve limitado.

    “Nuestro estudio respalda la idea de que las personas que no pueden realizar ejercicios de carga, como los que están postrados en la cama o incluso los astronautas en viajes prolongados, no solo pierden masa muscular, sino que su química corporal se ve alterada a nivel celular e incluso su sistema nervioso se ve afectado negativamente”, dice Adami.

    “No es accidental que tengamos que estar activos: caminar, correr, agacharnos para sentarnos y usar los músculos de nuestras piernas para levantar cosas”, agrega Adami. Por ende, “la salud neurológica no es una calle de sentido único con el cerebro diciéndole a los músculos ‘levantar’, ‘caminar’, y así sucesivamente”.

    Lo anterior no es una especulación. Adami y su equipo desarrollaron un experimento específico para probar esta idea.

    El estudio implicó restringir a los ratones el uso de sus patas traseras, pero no sus patas delanteras, durante un período de 28 días. En tales circunstancias, los ratones continuaron comiendo y acicalándose normalmente y no mostraron estrés. Al final de la prueba, los investigadores examinaron un área del cerebro llamada zona subventricular, que en muchos mamíferos tiene el papel de mantener la salud de las células nerviosas. También es el área donde las células madre neurales producen nuevas neuronas.

    Descubrieron que la limitación de la actividad física disminuyó el número de células madre neuronales en un 70 por ciento en comparación con un grupo control de ratones, a los que se les permitió vagar. Además, tanto las neuronas como los oligodendrocitos, células especializadas que soportan y aíslan las células nerviosas, no maduraron completamente cuando el ejercicio se redujo severamente.

    Menos ejercicio, menos células nerviosas

    La investigación establece, entonces, que el uso de las piernas, particularmente en el ejercicio de soportar peso, envía señales al cerebro que son vitales para la producción de células neuronales sanas, esenciales para el cerebro y el sistema nervioso. Reducir el ejercicio hace que sea difícil para el cuerpo producir nuevas células nerviosas, algunos de los elementos básicos que nos permiten manejar el estrés y adaptarnos al desafío en nuestras vidas.

    Los investigadores obtuvieron todavía más información al analizar células individuales. Descubrieron que restringir el ejercicio reduce la cantidad de oxígeno en el cuerpo, lo que crea un ambiente anaeróbico y altera el metabolismo. La reducción del ejercicio también parece tener un impacto en dos genes, uno de los cuales (conocido con el nombre de CDK5Rap1) es muy importante para la salud de las mitocondrias: el centro neurálgico celular que produce la energía que el cuerpo puede usar. Esto representa otro ciclo de retroalimentación.

    Tales resultados arrojan luz sobre varios problemas de salud importantes, desde preocupaciones sobre los impactos cardiovasculares como resultado de estilos de vida sedentarios hasta la comprensión de enfermedades devastadoras, como la atrofia muscular espinal (SMA), la esclerosis múltiple y la enfermedad de la neurona motora, entre otros.

    “He estado interesado en las enfermedades neurológicas desde 2004”, dice el coautor Dr. Daniele Bottai, también de la Università degli Studi di Milano. “La pregunta que me hice fue: ¿el resultado de estas enfermedades se debe exclusivamente a las lesiones que se forman en la médula espinal en el caso de lesión de la médula espinal y a la mutación genética en el caso de la esclerosis múltiple, o es la menor capacidad de movimiento la crítica factor que agrava la enfermedad?”

    Este trabajo demuestra el papel crítico del movimiento en la salud y tiene una gama amplia de posibles implicaciones. Por ejemplo, las misiones para enviar astronautas al espacio durante meses o incluso años deben tener en cuenta que la gravedad y el ejercicio de carga juegan un papel importante en el mantenimiento de la salud humana, dicen los investigadores.

    Este trabajo podría explicar, también,  por qué en Japón la salud mental de la gente mayor se sostiene mucho más a lo largo de los años: en las casa tradicionales, los muebles se encuentran a la altura del suelo prácticamente, lo que obliga a la personas a hacer decenas de flexiones, cada día, sin darse cuenta.

    “Se podría decir que nuestra salud está basada en la Tierra de maneras que recién estamos empezando a comprender”, concluye Bottai. Mientras avanzamos en tal comprensión…, ¡a subir escaleras!

  • ¿Qué es el déjà vu?

    ¿Qué es el déjà vu?

    Importante trabajo de científicos cognitivos de la Universidad de Colorado logra explicar este fenómeno misterioso.

    Universidad del Estado de Colorado / Ingenio

    La mayoría de las personas han tenido la experiencia tan perturbadora como inquietante del déjà vu: cuando se vive una situación nueva, pero se siente que uno ha estado allí antes. En ciertos casos, tal sensación extraña tiene una extrañeza adicional: aparece la idea de que se sabe lo que va a suceder a continuación.

    Digamos, por ejemplo, que usted está subiendo por una escalera por primera vez en la casa nueva de un amigo, pero le resulta familiar. Se siente como en una situación con algo de sueño, en tanto que piensa: “Cuando llegue a la parte superior de las escaleras, habrá un afiche de una muestra Picasso a la izquierda”.

    Anne Cleary, una psicóloga cognitiva de la Universidad Estatal de Colorado, Estados Unidos, ha dedicado los últimos años a estudiar y establecer que el déjà vu es un fenómeno de memoria: un truco del cerebro similar al de tener una palabra en la punta de la lengua, pero una que no se puede recuperar. Se sabe que se sabe, pero tal saber nunca termina de aparecer.

    Cleary, sobre la base de experimentos anteriores, ha demostrado ahora que el sentimiento profético que a veces acompaña al déjà vu es solo eso: un sentimiento. Lo que no invalida que se sienta real.

    En la punta de la lengua

    Profesora en el Departamento de Psicología de la Colorado State University (CSU), Cleary ha logrado recrear “artificialmente” el déjà vu en sujetos humanos para examinar la sensación de premonición durante tal condición. De acuerdo con sus resultados, los participantes no fueron más propensos a ser capaces de anticipar el futuro que si estuvieran adivinando ciegamente. Pero, durante el déjà vu, sintieron que podían, lo que parece reflejar la vida real.

    Cleary es uno de los pocos investigadores del déjà vu en el mundo. Desde que leyó el libro de Alan S. Brown, The Déjà Vu Experience, le fascinó el fenómeno y quiso descubrir experimentalmente por qué ocurre. Sucede que el déjà vu tiene una reputación sobrenatural. ¿Es la memoria de una vida pasada, se pregunta la gente? Los científicos, sin embargo, tienden a enfrentar los temas a través de una lente más lógica.

    En esta línea, Cleary y otros han demostrado que déjà vu es probablemente un fenómeno de la memoria. Uno que puede ocurrir cuando alguien encuentra un escenario que es similar a una memoria real, pero no puede recuperar esa memoria. Por ejemplo, Cleary y colaboradores han demostrado que el déjà vu puede ser provocado por una escena que es espacialmente similar a la anterior.

    Pasa que “no podemos recordar conscientemente la escena anterior, pero nuestros cerebros reconocen la similitud”, explica Cleary. A continuación, “esa información aparece ante nosotros como la sensación inquietante de que hemos estado allí antes, pero no podemos precisar cuándo o por qué”.

    La investigadora también ha estudiado el fenómeno conocido como “punta de la lengua”, esa sensación cuando una palabra está apenas fuera del alcance de la memoria. Tanto la “punta de la lengua” como el déjà vu son ejemplos de lo que los investigadores llaman fenómenos de la “metamemoria”. Reflejan un grado de conciencia subjetiva de nuestros propios recuerdos. Otro ejemplo es el proceso de memoria conocido como “familiaridad”, dice Cleary. Un ejemplo es cuando se ve una cara familiar fuera de contexto y no se puedes ubicarla.

    “Mi hipótesis de trabajo –explica– es que el déjà vu es una manifestación particular de familiaridad”. ¿Cómo? “Se tiene familiaridad con una situación en la que siente que no se debería tenerla, y es por eso que resulta tan discordante, tan sorprendente”.

    Precognición como eco

    Desde que comenzó a publicar sus resultados sobre déjà vu como un fenómeno de memoria, hace ya más de 10 años, personas de todo el mundo comenzaron a responderle: Estás equivocada, le decían. “No es solo un recuerdo. También siento que sé lo que va a pasar después”.

    Cleary no se sentía enfocada, previamente, en investigar ese sentimiento, pero entendió la necesidad de examinar con detalle esas afirmaciones. Fue así como dio con un estudio de la década de 1950, del neurólogo Wilder Penfield, en el que éste estimulaba partes del cerebro de los pacientes y les hacía hablar sobre lo que estaban experimentando. En al menos un caso, cuando un paciente informó haber sentido déjà vu por estimulación, Penfield documentó sentimientos concurrentes de premonición. “Hmm, pensó Cleary. Hay algo aquí”.

    Su hipótesis: si el déjà vu es un fenómeno de la memoria, ¿el sentimiento de predicción es también un fenómeno de memoria? Cleary fue motivada, además por un cambio reciente en la investigación de la memoria, que afirma que la memoria humana está adaptada para poder predecir el futuro, con fines de supervivencia, en lugar de simplemente recordar el pasado.

    En una investigación previamente publicada, la científica y su grupo de investigación crearon escenarios de realidad virtual usando el videojuego Sims Virtual World. Lo usaron para crear escenas, como un depósito de chatarra, o un jardín con figuras de arte topiario (arbustos/árboles esculpidos con formas particulares), las que más tarde se mapearon espacialmente a escenas vistas previamente, pero sin relación temática.

    Luego, mientras estaban inmersos en una escena de prueba de realidad virtual, se les pidió a los participantes que informaran si estaban experimentando déjà vu. Resultó que los sujetos eran más propensos a informar el déjà vu entre las escenas mapeadas (o maquetadas) espacialmente sobre la base de escenas antes vistas. Estos estudios fundacionales reflejaron la experiencia de la vida real de “sentirse como si hubieras estado allí antes”, pero sin ser capaz recordar por qué.

    En sus experimentos más recientes, Cleary creó escenas de video dinámicas en las que el participante pasaba por una serie de giros. Más tarde, se movieron a través de escenas espacialmente mapeadas basadas en las anteriores para inducir el déjà vu; pero, en el último momento, se les preguntó cuál debería ser el último giro.

    Los usos de la familiaridad

    Cleary y su equipo quedaron intrigados al notar que aproximadamente la mitad de los encuestados sintió una fuerte premonición durante el déjà vu. Pero no fue más probable que recordaran la respuesta correcta (el giro que habían visto anteriormente en una escena diferente, espacialmente mapeada) que si la eligieran al azar. En otras palabras, los participantes que tenían la sensación de predicción tenían bastante confianza en que tenían razón, pero por lo general no estaban en la razón.

    Conclusión: no, el déjà vu no nos ayuda a predecir el futuro. Pero puede manifestarse como un sentimiento de que sí podemos hacerlo.

    Cleary y su laboratorio están llevando a cabo experimentos de seguimiento ahora que investigan aún más esta sensación de predicción. Se preguntan si es el proceso de familiaridad lo que impulsa la sensación. Quieren saber si las personas experimentan un sesgo retrospectivo, es decir, si las personas estarán convencidas de que sabían lo que iba a suceder, después de los hechos.

    “Creo que la razón por la cual la gente presenta teorías psíquicas sobre el déjà vu es porque ellas son experiencias misteriosas y subjetivas”, afirma Cleary. “Incluso los científicos que no creen en vidas pasadas me han susurrado: ‘¿Tienes una explicación de por qué me pasa esto?’ La gente busca explicaciones en diferentes lugares. Y si eres un científico, buscas la razón lógica del por qué acabas de tener esta experiencia realmente extraña”. Aunque, esto no hay que olvidarlo, el sentimiento de extrañeza no necesariamente es evidencia de verdad.

  • 6 maneras naturales de mejorar la memoria

    6 maneras naturales de mejorar la memoria

    Existen remedios caseros ayudan a mantenerla más disponible y lúcida. Tome nota.

    ¿Juventud divino tesoro? No, ¡memoria divino tesoro! La damos por sentada, pero esa facultad, cuando flaquea, nos irrita o nos angustia. No obstante, existe una serie de acciones prácticas y accesibles para fortalecerla, como lo que es: un músculo de la mente.

    1. Ayude al cerebro con almendras

    Un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts y de la Universidad de Tel Aviv, reveló la criticidad del magnesio para aumentar la memoria y prevenir su deterioro. En el estudio, a dos grupos de ratas de edad avanzada se les suministraron dietas idénticas, pero a un grupo se le agregó un suplemento de magnesio. Después de evaluar a ambos, los investigadores se dieron cuenta de que el suplemento mejoraba en las ratas la memoria de corto plazo y de largo plazo, e incluso aumentaba su capacidad de aprendizaje. Los científicos comprobaron que el número de sinapsis (terminaciones nerviosas del cerebro que transportan los recuerdos en forma de impulsos eléctricos) realmente aumentó en el cerebro de las ratas alimentadas con magnesio. Pero ¡atención! Los suplementos de magnesio disponibles no funcionan igual que los usados en el estudio. Por ahora, el consejo para quienes necesitan ayuda para la memoria es que se procuren el magnesio comiendo alimentos como almendras, castañas de Cajú y frutas disecadas. Las verduras de hoja verde y el brócoli también son excelentes fuentes del mineral.

    2. El café su mejor aliado

    Si toma bebidas cafeinadas, obtendrá un aumento a corto plazo en su capacidad de concentración. También puede haber beneficios a largo plazo, especialmente en los adultos mayores. En la Facultad de Medicina de Lisboa, llegaron a la conclusión de que las personas de tercera edad que tomaban tres o cuatro tazas de café por día tenían menos probabilidades de experimentar pérdida de memoria que quienes consumían una sola taza o menos. En un estudio hecho en Francia, un grupo de mujeres de más de 80 años que bebían tres tazas de café o más por día tuvieron 70 % menos probabilidades de tener un deterioro en la memoria que las que tomaban una taza o menos. Atención. Si no toma café comience de a poco para evitar una gastritis.

    3. Pruebe con la aromaterapia

    Compre una botellita de aceite esencial de romero 100 %, en una dietética o tienda naturista. Las pruebas hechas sobre las ondas cerebrales muestran que inhalar el aroma de romero aumenta la producción de ondas beta en el cerebro, que indican un estado de alerta elevado. Para obtener los beneficios de estas mejoras en la memoria, frote unas pocas gotas del aceite en el pelo, las muñecas, en la ropa o en un pañuelo (en cualquier lugar donde puedas aspirar el aroma). También puede verter unas gotas en un difusor y dejar que perfume el ambiente.

    4. Haga juegos de ingenio

    El cerebro necesita “ejercicio” para mantenerse en forma. Su manera de entrenar son los juegos mentales que mejoran el rendimiento cognitivo por medio de la potenciación de la memoria, la resolución de problemas y el razonamiento lógico. Estas mejoras ayudan a mantener la mente aguda y estimulada.

    5. Agregue salvia a las comidas

    Un par de estudios indican que los efectos antiinflamatorios de la salvia pueden promover la memoria durante varias horas después de ingerir un extracto de esta hierba. Aunque esos suplementos no están disponibles comercialmente, sería posible replicar estos resultados agregando liberalmente salvia a diversos platos. Por ejemplo, puede asar un pavo o un pollo con un relleno sazonado con salvia; o preparar un té con una cucharadita de la hierba, seca. Utilice la salvia en aliños para ensaladas y en platos a base de arroz, o úsela en abundancia para cubrir carne de cerdo, de aves o de pescado antes de cocinarlas.

    6. Coma una ensalada de atún o salmón

    También puede disfrutar de unas sardinas con tostadas. Las mismas razones que hacen que los pescados de agua fría (como el salmón, las sardinas, el atún y los arenques) sean tan buenos para el corazón, también los hacen buenos para el cerebro. Los aceites omega-3 del pescado ayudan a “aligerar” la sangre y evitan que se tapen las arterias; eso puede mantener el cerebro saludable y se supone que ayudará a conservar una memoria aguda.

    Los pasos de la memorización

    Más allá de lo anterior, existen técnicas muy concretas, aplicadas en especial por profesionales que necesitan disponer del óptimo de su memoria. Aquí, seis de ellas.

    1. Interés y motivación. Se recuerda mejor lo que se desea aprender. El consejo es válido para todos: fijarse un objetivo o tener un proyecto, incluso de poca importancia (acordarse de historias divertidas para hacer reír a sus amigos, memorizar citas para sorprender en sociedad), es el mejor estímulo.

    2. Atención. Es la condición previa para memorizar: sin la atención no se advierten correctamente las informaciones. El descanso, un entorno propicio (calma, iluminación), una buena recepción sensitiva (calidad de vista y oído), y la ausencia de estrés son esenciales para captar correctamente las informaciones que deben aprenderse.

    3. Elaboración de imágenes mentales. Si crea imágenes mentales, tome conciencia de lo que sus sentidos le transmiten: la información se visualiza y transcribe en forma de palabras. Esta apropiación mental de las percepciones es la primera etapa del proceso de memorización.

    4. Organización de las informaciones. Ordenar, establecer un significado, jerarquizar informaciones ayuda a consolidar los conocimientos y a integrarlos correctamente en el depósito de la memoria a largo plazo.

    5. Repetición. Para memorizar bien, es necesario hacer el esfuerzo de repetir, e incluso, de aprender de memoria. Y al reactivar las informaciones con regularidad —por ejemplo, revisándolas—, se tendrán más oportunidades de afirmarlas en la memoria a largo plazo.

    6. Transmisión de informaciones. Transformar y formular hechos o conocimientos con tus propias palabras para contarlos, escribirlos, explicarlos o resumirlos es una manera muy eficaz y activa de consolidar los recuerdos.

    Como se ve. Se puede empezar de a poco, buscando el camino más efectivo para cada uno.

  • Técnicas Mindfulness para dormir mejor

    Técnicas Mindfulness para dormir mejor

    Técnicas Mindfulness para dormir mejor

    Es bien conocido por todos lo importante que resulta dormir y descansar adecuadamente para nuestra salud. La falta de sueño puede provocarnos síntomas no deseables como cansancio, ansiedad, irritabilidad, falta de concentración y un bajo rendimiento. Lo cierto es que en ocasiones nos cuesta dormir. Los pensamientos sobre diversos temas como la familia, el trabajo u algún tipo de problema ocupan nuestra mente, impidiéndonos conciliar el sueño. Esto puede llevarnos a padecer insomnio, lo que afecta negativamente a nuestra vida cotidiana. No obstante, a través del Mindfulness podemos ponerle solución, con una sencilla serie de ejercicios (recogidos en Help Guide) que nos ayudarán a liberar nuestra mente y descansar mejor. En el siguiente artículo os mostraremos cómo conseguirlo.

    Principios básicos del Mindfulness

    Para comprender en qué consiste el Mindfulness y cómo puede ayudarnos, primero tenemos que conocer cómo pensamos, es decir, como funciona nuestro cerebro.

    Nuestro órgano más importante, por naturaleza, está en un estado de actividad y continuo pensamiento conocido como modo “hacer” o “haciendo”. Este estado hace que esté continuamente tratando de resolver problemas de nuestra vida cotidiana, aunque no nos demos cuenta. Es precisamente este estado de acción ininterrumpida lo que nos impide relajarnos, y por consiguiente, dormir. El objetivo consiste en pasar del modo “hacer” al modo “ser”, esto es, vivir el momento. Es aquí donde el Mindfulness entra en escena. Como ya hemos visto en otras ocasiones en el blog, el Mindfulness consiste en vivir el momento presente y gestionar de otra forma nuestra manera de pensar. El pasado ya no se puede cambiar, y el futuro se puede arruinar sino prestamos atención al presente. Por lo tanto, lo fundamental es concentrarnos en el ahora, en las sensaciones y pensamientos actuales de nuestro cuerpo. A través de esta práctica podemos ver las cosas con mayor claridad. Nos permite observar nuestros pensamientos como si fuésemos una tercera persona, y por tanto, conseguir que no nos afecten de forma directa, provocándonos estrés y preocupación (factores que nos impiden dormir por la noche).

    Técnicas de relajación

    Para ayudar a que tu cerebro desconecte y se centre en tu interior, hay varios ejercicios de relajación  tradicional que puedes realizar antes de acostarte:

          1. Ejercicio de conciencia respiratoria

    Debes tumbarte de espaldas, ponerte cómodo y concentrarte en tu respiración. Ésta no tiene por qué ser profunda, respira con normalidad. Imagina que el aire viene de un lugar lejano y concéntrate en tu pecho. Con cada respiración puedes pensar las palabras “in” y “out” o”dentro y “fuera” para ayudar a relajarte.

    Este ejercicio puede ayudarte a descansar mejor con tan solo practicarlo 5 minutos al día. No obstante, lo recomendable son 20 minutos diarios.

         2. Ejercicio de relajación corporal

    Este ejercicio consiste en que tu mente se concentre en diferentes partes de tu cuerpo. Al igual que en el ejercicio anterior, debes tumbarte de espaldas. Consiste en que tu mente viaje por tu cuerpo: tu pecho, tus manos, tus pies…imaginando que estas zonas se tensan y se relajan. Si se desea, también se pueden tensar físicamente. Esto hará que tus músculos se tensen y luego se relajen,  entrando en un estado de calma que favorezca el sueño.

    Se puede realizar cualquiera de los dos ejercicios o incluso los dos, uno seguido del otro, ya que están relacionados.

    3. Visualización

    La siguiente técnica de meditación consiste en visualizar un paisaje o escena en la que te encuentres en paz, libre. Cierra los ojos e imagínate que estás en una playa desierta (o cualquier otro lugar que te transmita calma, hay total libertad de elección). Hay que olvidarse de los pensamientos y concentrarse en ese lugar, explorándolo con la mente. Este ejercicio  se puede realizar también con auriculares con sonidos relajantes o que evoquen el lugar imaginado. Debe ser lo  más sensorial posible, cuanto más lo evoquemos en nuestra mente mejor.

  • Mindfulness para dormir: ejercicios que te ayudarán a mejorar la calidad de tu descanso

    Mindfulness para dormir: ejercicios que te ayudarán a mejorar la calidad de tu descanso

    Mindfulness para dormir: ejercicios que te ayudarán a mejorar la calidad de tu descanso

    Dormir es una necesidad básica como el agua o la comida y muchas veces nos encontramos con obstáculos para conciliar el sueño en las noches. Esto está relacionado con nuestros hábitos, por ejemplo la alimentación, nuestra actividad física o la falta de ella, las horas que pasamos frente a una pantalla, entre otros.

    Llevamos a la cama nuestras cargas emocionales y físicas, por lo tanto tardamos más rato en quedarnos dormidos y esto nos causa estrés, ansiedad, falta de concentración, y otros síntomas.

    Aplicar los ejercicios de Mindfulness para dormir te ayudará a tener una mejor calidad de sueño y sentirte mucho mejor durante el resto del día.

    Los efectos de la falta de sueño en nuestra vida cotidiana

    Nuestra mente está la mayoría del tiempo en piloto automático, generando constantemente ideas y pensamientos que a menudo no son reales y nos generan miedos, preocupaciones y emociones negativas.

    Al tener estos pensamientos a la hora de dormir, es muy probable que se presenten las siguientes situaciones:

    • Estrés laboral o en el estudio: nos sentimos con estrés y demasiado cansados para cumplir con nuestras responsabilidades; la falta de sueño tiene un impacto directo en nuestro descanso y podemos sentir mucha presión.
    • Conflictos en nuestras relaciones interpersonales: al estar irritables podemos afectar directamente a otros con nuestras actitudes, creando distanciamiento en las relaciones más importantes de nuestra vida cotidiana.
    • Ansiedad ó depresión: nuestra mente está más tiempo en el pasado y en el futuro, evitando que podamos vivir plenamente el presente; esto nos causa un cansancio mental que disminuye nuestra energía y afecta considerablemente nuestra calidad de vida.

    Cómo nos ayuda el Mindfulness para dormir mejor?

    Practicar Mindfulness para dormir es recomendado por psicólogos y por profesionales de la meditación para reducir considerablemente los síntomas causados por la falta de sueño.

    Mindfulness nos permite ser conscientes, entender y asimilar la forma de estar en el presente de una forma plena; podemos elegir de una mejor manera que hacer en cada momento.

    Con los ejercicios que te presentamos acá, podrás experimentar los siguientes beneficios: reducir ruido mental, crear nuevos hábitos de sueño, encontrar placer a la hora de tumbarse en la cama, descansar plenamente.